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Fotocoagulación Retiniana

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Se ha demostrado que el tratamiento más eficaz para la retinopatía diabética es el método llamado ablación pan-retinal. , el método consiste en utilizar un láser para desprender o vaporizar áreas dispersas de la retina periférica en lugar de coagular los vasos sanguíneos directamente. Hoy en día, el tratamiento de la retinopatía diabética para evitar la ceguera es la aplicación principal de láser en la oftalmología. 

Los desgarros retínales, o agujeros, que pueden conducir al desprendimiento de la retina, pueden tratarse con coagulación por láser normalmente usando el equipo de argón. Los síntomas de desgarros de la retina suelen iniciarse súbitamente en forma de centelleos o sombras flotantes en un ojo. La agudeza visual puede disminuir o no estar afectada. No todos los desgarros de retina pueden tratarse con el láser: si la retina se ha desprendido, no puede usarse coagulación con láser oftálmico y normalmente se debe realizar una operación quirúrgica. 

La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera. Hay dos tipos principales de retinopatía diabética. Un tipo (retinopatía proliferativa) se caracteriza por el desarrollo de vasos sanguíneos nuevos en la superficie de la retina, que pueden causar hemorragias y formación local de bandas de tejido fibroso en la retina. Un segundo tipo, la retinopatía edematosa o de fondo, se caracteriza por exudado de los vasos sanguíneos pequeños de la retina, con reducción consiguiente de la visión. 

El paciente con retinopatía diabética en sus primeras etapas no presenta necesariamente una reducción de la visión, por lo cual es muy importante, especialmente en personas con diabetes de varios años de duración, someterse a exámenes oculares regulares realizados por un oftalmólogo. 

La degeneración macular nunca causa ceguera total, pero puede afectar gravemente la visión central o de lectura. En ciertos casos, esta afección puede tratarse con el láser de argón o criptón. Desgraciadamente, la mayoría de los pacientes con degeneración macular no pueden beneficiarse del tratamiento con láser oftálmico debido al deterioro gradual de la retina central. Los pacientes pueden evaluarse usando técnicas fotográficas (angiografía con fluoresceína) para determinar la presencia y localización de vasos sanguíneos anormales, que se tratan de destruir con el láser oftálmico para evitar que las hemorragias o la formación de tejido fibroso reduzcan la visión central. 

Hay otros trastornos retínales que también pueden tratarse con éxito utilizando el láser oftálmico, incluso la retinopatía serosa central, la enfermedad de Eales, la histoplasmosis y algunos tumores oculares.